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El costo total de la unión supera los 20 millones de dólares
Marzo 8, 2008.- El
costo oficial para el fundador de la Indy Racing League, Tony George, para
unificar el deporte motor en Norteamérica es de 10 millones de dólares de
acuerdo a la información contenida en el capitulo 11 de la declaración en
quiebra de Champ Car que se presentó esta semana..
George accedió a
pagar dos millones a Kevin Kalkhoven y otros dos a Gerald Forsythe, los
principales propietarios de Champ Car y seis millones por los activos de Champ
Car, los cuales incluyen el centro medico móvil. Adicionalmente, George se
comprometió a entregar autos y motores a los equipos de Champ Car que
participarán en la Serie IndyCar lo cual tiene un costo de 1.8 millones por
auto. Hasta ahora seis equipos se han comprometido, llevando este compromiso a
los 20.8 millones.
El equipo de
Kalkhoven, ahora llamado KV Racing, anunció su intención de competir con dos
autos este año. El equipo de Gerald Forsythe, Forsythe Championship Racing, ha
cerrado sus operaciones.
George también se
comprometió a continuar con la tradición del Gran Premio de Long Beach dándole
un lugar en el calendario de IRL. Este año, la IRL pagará los costos de
televisión asociados con la carrera de Abril 20. Kalkhoven y Forsythe también
tienen obligaciones con el evento.
En la declaración
frente a la Corte de Bancarrotas de los E.U., en Indianápolis, Champ Car enlistó
como acreedores a las compañías propiedad de los socios de la serie, un grupo
que incluye a Dan Pettit y Paul Gentilozzi.
Las deudas incluyen
1.825 millones de dólares a Cosworth, una compañía fabricante de motores
propiedad de Kalkhoven y Forsythe, 645 mil dólares a PKV Racing, equipo del cual
Kalkhoven era socio con Jimmy Vasser y Dan Pettit. $424,861 dólares a RuSport,
un equipo que Pettit le compró al fundador Carl Russo. $327,961 dólares a
Forsythe Championship Racing, propiedad de Gerald Forsythe. Champ Car presentó
el Capitulo 11, una reorganización, porque continuará operando algunos aspectos
de la compañía, principalmente la clase de ascenso conocida como la división
Atlantic.
Bajo este acuerdo, a
los propietarios de Champ Car no se les permite competir con la Serie IndyCar
como propietarios de otra serie. El contrato entre Champ Car y la IRL no será
finalizado oficialmente hasta que la Corte dictamine el caso de bancarrota.
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